Para muchas parejas, el matrimonio marca el inicio de una nueva etapa y, con ella, la creación de una identidad compartida. Tradicionalmente, en varios países de habla hispana, esta unión se reflejaba de forma lingüística y legal mediante la adición del apellido del esposo al de la esposa, utilizando la preposición "de" (como por ejemplo, "Paola Flores de Egas"). Aunque esta costumbre sigue siendo muy conocida y respetada, hoy en día se ha convertido en una opción principalmente social y simbólica, más que en un requisito legal obligatorio en la mayoría de los países hispanohablantes.
En la actualidad, las parejas modernas buscan formas más frescas, creativas y desenfadadas de expresar su unión sin necesidad de alterar sus documentos de identidad. Aquí es donde surge la tendencia de combinar los nombres de pila en un apodo portmanteau. Mezclar las letras y sílabas de vuestros nombres para formar una palabra única es una excelente manera de construir una firma conjunta que represente vuestra vida en común. Es la versión digital e interactiva de tallar vuestras iniciales en un árbol.
Lo mejor de esta alternativa es que carece de trámites burocráticos y complicaciones legales. Se trata de un apodo diseñado exclusivamente para el ámbito social y cotidiano. Podéis utilizarlo para firmar tarjetas de agradecimiento tras la boda, dar nombre a un correo electrónico familiar o un calendario compartido, personalizar la dirección web de vuestro enlace matrimonial o incluso mandar a grabar tazas, carteles de bienvenida y regalos de aniversario.
Además, esta divertida fusión funciona perfectamente sin importar cuáles sean vuestras decisiones respecto a los apellidos oficiales. Tanto si decidís mantener cada uno su apellido de nacimiento, como si adoptáis uno nuevo de forma legal, el apodo de vuestra pareja os pertenecerá únicamente a vosotros y reflejará vuestra complicidad de una manera lúdica y moderna.